Ramá, Elcaná y Ana, no podía tener hijos, si Dios le daba un hijo, le sirviera todos los días de su vida, lo entregaron al sacerdote Elí, lo educara en el servicio de Dios, "Habla, Señor, que tu siervo escucha", Saúl, David.

Papan Peringkat

Gaya visual

Pilihan

Berganti templat

Pulihkan simpan otomatis: ?